DAE

Taller creativo UCSC impulsa reflexión estudiantil sobre consumo y salud mental

Por Montserrat Garrido Gutiérrez

La actividad, desarrollada por el Programa Cero Riesgos de la DAE, invitó a estudiantes de diversas carreras a dialogar sobre las creencias, presiones y experiencias que influyen en la relación con sustancias, desde un enfoque humano, preventivo e integral.

La Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) realizó un taller centrado en las expresiones de consumo de sustancias, instancia en la que estudiantes de distintas carreras participaron en un diálogo abierto sobre hábitos, creencias, presiones sociales y factores culturales que influyen en las experiencias vinculadas al consumo.

La actividad, desarrollada en el marco del Programa Cero Riesgos de la Dirección de Apoyo a los Estudiantes (DAE), permitió visibilizar que las experiencias adversas con sustancias no dependen exclusivamente del consumo directo. Tal como se expresó en el encuentro, “el consumo no es un fenómeno aislado ni meramente individual”, sino que se configura dentro de dinámicas sociales, expectativas juveniles y vínculos propios de la vida universitaria.

A través de creaciones artísticas, los estudiantes lograron representar elementos profundamente arraigados en la cultura estudiantil, evidenciando cómo la normalización del consumo influye en sus decisiones. Ideas como “consumir solo en contexto social” surgieron de manera recurrente, reflejando cómo los riesgos suelen minimizarse bajo marcos culturales que invisibilizan sus efectos reales.

La construcción de un espacio seguro y libre de juicio resultó clave para propiciar una reflexión crítica. En este ambiente, los participantes pudieron reconocer tensiones, emociones y contradicciones que atraviesan sus historias personales y familiares, cuestionando creencias instaladas en torno a distintas sustancias. Según destacaron las profesionales a cargo, muchas de estas experiencias se manifiestan más allá de la palabra: “Cuando los estudiantes comparten sus vivencias, aparecen imágenes internas donde la ansiedad, la angustia, la tristeza, los temores y los deseos buscan organizar aquello que no siempre es fácil decir”.

Este enfoque permitió comprender la prevención desde un plano más humano, integral y dialogante, posicionando la salud mental, los factores sociales y el bienestar como elementos centrales para abordar el consumo. “Una de las potencias del trabajo preventivo radica en acompañar a los estudiantes a construir un lugar simbólico donde puedan pensar su relación con el consumo, no como un acto aislado de intoxicación, sino como parte de su historia y sus modos de habitar la vida”, señaló Claudia Espinoza, jefa de la Unidad de Bienestar Estudiantil de la DAE.

El taller fue facilitado por la psicóloga Francisca Rodríguez Roldán, junto a la asistente social Leonor Escobar, ambas profesionales a cargo del Programa Cero Riesgos, orientado a la prevención del consumo perjudicial de alcohol y otras drogas dentro de la comunidad estudiantil.